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  • ESPAÑA: "El pueblo gitano, un milagro de nuestro tiempo"

    El pueblo gitano, un milagro de nuestro tiempo 

    Se podrían crear organismos autónomos, introducir cuotas electorales o cualquier otro mecanismo que enmiende el vacío en nuestras instituciones

     

     Alicante - 06/04/2018    

                  Hace dos años y medio tomé posesión de mi acta de concejal en el Ayuntamiento de Alicante para convertirme en el primer concejal gitano de la ciudad. Una anécdota curiosa que pone negro sobre blanco para evidenciar un hecho para reflexionar: la falta de representación del pueblo gitano en las instituciones públicas.

    Nada ha cambiado desde que Juan de Dios Ramírez Heredia emprendiese en solitario un camino que jamás antes había sido transitado. Si mis fuentes no me fallan, en las pasadas elecciones de 2015 celebradas en todo el país fueron electos 15 concejales gitanos en sus respectivos municipios. Solo 15 de entre cerca de 70.000 concejales repartidos por 8.116 ayuntamientos. Un 0,02%. Y en sede parlamentaria, de entre los 1.826 representantes nacionales y regionales que hay en estos momentos, solo Silvia Heredia, del Partido Popular, cuenta con escaño en el Congreso de los Diputados. Datos clarificadores y concluyentes que permiten asegurar que las políticas de integración de los últimos 40 años no han producido los resultados deseados.

    En este punto, muchos se aventuran ligeramente en señalar al propio gitano como causante de todos sus males. Los gitanos llegaron a Europa hace más de 500 años. Hoy la diferencia cultural, étnica y religiosa entre semejantes se respeta, se valora y suma para construir nuestra sociedad. Cinco siglos atrás era muy diferente. Los “egiptianos” eran la nota discordante en medio de una civilización que aspiraba a la homogeneidad de sus valores y la estabilidad del statu quo social. Durante todo este tiempo se han sucedido miles de normas de todo rango y forma, de cada época y gobierno, dirigidas a erradicar la existencia de nuestro pueblo. Ha habido momentos en la Historia que han sido dramáticos como cuando en 1749 se ordenó la detención de todo gitano, mujer y varón, de cualquier edad, sin importar su posición socioeconómica, oficio, honorabilidad, fe, mestizaje o grado de asimilación. Expropiados de todo cuanto tenían, separados forzosamente mujeres y hombres. Apartadas las madres de sus hijos. Fueron apresados por más de veinte años, y los que sobrevivieron volvieron a la calle sin nada, sin hogar y sin bienes, sin orgullo ni estima, sin presente ni futuro y sin entender el porqué de tanto sufrimiento.

     

    En España se supera, por mucho -aunque el dato no sea oficial-, el millón de gitanos. Más de 12 millones en Europa -al menos-. Somos el mayor milagro conocido de la edad moderna. Cinco siglos de persecución ininterrumpida que inexplicablemente no logró su objetivo, -porque Dios nos guardó-. Cincos siglos que sí explicarían, sin embargo, muchos de los prejuicios y comportamientos heredados del pasado que persisten en la actualidad. De niños nos enseñan a cuidarnos de los peligrosos, ladrones y engañadores gitanos, a unos, y de los malditos, temibles y poderosos payos, a otros. Por inercia y sin cuestionamientos, payos y gitanos, seguimos interpretando a conciencia nuestro papel de archienemigos. A estas alturas, no se necesitan planes de integración, sino de reconciliación. No podemos seguir viviendo de espaldas a la historia negando lo sucedido, ni ignorar por más tiempo las injustas barreras y desequilibrios sociales y económicos que nos separan, ni consentir los clichés falsos e irracionales que nos enfrentan. No se trata de buscar culpables, si los hubo ya no están entre nosotros, sino de asumir responsabilidades.

    Fernando Rey Martínez, Catedrático de Derecho Constitucional y Consejero de Educación de Castilla y León, en un artículo reciente sugería la creación de organismos específicos y autónomos, la introducción de cuotas electorales o cualquier otro mecanismo de corrección que permita enmendar el bochornoso vacío de representación que persiste en nuestras instituciones. El planteamiento admite debate, pero ese debate no admite dilación. No podemos permitirnos otros cuarenta años dando vueltas en el desierto.

                                                                                                     Acto celebrado en Alicante en memoria de las 261 personas que fallecieron en la Gran Redada Gitana del año 1749

    El Pueblo Gitano forma parte indisoluble de nuestro país. Es una obviedad que se resiste, pero ciertamente sin ellos, la historia, la cultura y la identidad españolas no podrían explicarse ni entenderse. Es la minoría étnica más numerosa, un valor nacional a proteger y con un potencial socio-económico de futuro inimaginable. Garantizar la participación y el liderazgo en la vida pública de gitanos y gitanas, satisfaría, en parte, la gran deuda histórica y democrática que se tiene con esta gente.

    Ahora bien, esa participación ha de concretarse de manera digna. No puede improvisarse a destiempo en la previa electoral, ni aventurar, en un alarde de ignorancia, candidatos fraudulentos que sobreabundan en clichés rancios y disonantes, porque perjudica a todas las partes interesadas interesadas: partidos, comunidad gitana y ciudadanía en general. Hay entre el pueblo gitano numerosos referentes con formación y experiencia, con la reputación y honorabilidad que merece el cargo, y la cercanía que exigen, lógicamente, los suyos. Hay tantos, que solo la falta de respeto y la desidia justifican que no se cuente con ellos. La práctica política nos ofrece ejemplos de una y otra parte, malos y buenos. En mi caso, por fortuna, he de decir que me he sentido -y me siento- muy respetado como gitano y enormemente valorado por mi trabajo, tanto por mi partido como por mis compañeros. De lo contrario, no debería estar aquí. Ni yo ni nadie.

    Los gitanos, por nuestra parte, tenemos que dejar de mirarnos -entre nosotros y a nosotros mismos- con el desprecio y el complejo acostumbrados, para descubrir que somos un pueblo extraordinario. Somos un pueblo absolutamente extraordinario, pero aún no nos hemos dado cuenta. Debemos sacarnos de encima todo el lastre que acumulamos de falsas señas de identidad que creímos nuestras pero no lo eran. Nunca fuimos los malos ni tenemos por qué serlo. Fuimos víctimas, pero tampoco tenemos por qué seguir siéndolo. Somos supervivientes y podemos elegir, por primera vez en muchos siglos, el futuro que queremos para nuestros hijos.

    No ignoro los obstáculos que hemos y habremos de enfrentar todavía, más aún si eres mujer, ni tampoco excuso a quienes se obstinan en dejarnos fuera de esta sociedad y mantener las barreras que nos separan. Sin embargo, decidir seguir siendo gitanos y cómo serlo es nuestra responsabilidad. Y, sobre todo, una oportunidad que algunos nos negaron pero que Dios nos ha devuelto.

     

    Fuente:abc Comunidad Valenciana                                                    

                                                                                                                         Mundo gitano - Gypsy World

  • EUROPA: Ayudando a las familias Rroma para su integración

    Ayudando a las familias Rroma para su integración
     
    Un rumano trabaja como mediador para la integración de las familias gitanas en la comunidad
     
    Bruselas 02-10-2013
     
                Euronews fue a visitar Saint-Josse en Bruselas, uno de los barrios más multiculturales de la capital belga. Allí, el consejo local ha contratado a Florin, un rumano, como mediador para trabajar con y para los Rroma que intenta ayudar a las personas gitanas que viven en el área a integrarse en la comunidad de St. Josse.
     
    Una de sus tareas principales es garantizar que todos los niños romaníes asistan a la escuela. Perla, cuyos padres se mudaron a Bruselas hace seis años, es uno de esos jóvenes. Afirma que le gusta ir a la escuela y quiere aprender a escribir y hablar francés y holandés.
     
    Florin pasa la mayoría de los días trabajando con escuelas locales y servicios sociales; él es un vínculo relevante entre la comunidad romaní de 1.300 miembros y las autoridades locales."Todos los días tengo el mismo mantra: trabajar para los romaníes con los romaníes", dice Florin.
     
    Una escuela primaria recibe a unos 20 niños romaníes nuevos cada año pero el director dice que nunca sabe si se quedarán permanentemente.“Octavien era un alumno de 12 años. No sabía cómo escribir su propio nombre, así que cuando lo escribimos en la computadora y aparecieron las letras, lo encontró increíble. Entonces, un día, el dejó la escuela".
     
    La madre de Perla, Maria Sava, vive con sus cuatro hijos en viviendas sociales. Su esposo está en la cárcel. Ella quiere dar a sus hijos las oportunidades que ella nunca tuvo."No quiero que crezcan como yo. Mi madre nunca me envió a la escuela. Crecí sin poder leer ”, dice ella.
     
    Pero lograr que las diferentes comunidades de San Josse vivan juntas es un verdadero desafío.Cuando una gran cantidad de romaníes se asentaron hace cuatro años, los vecinos y los comerciantes locales dijeron que no siempre era fácil.
     
    Chand Prem Kapoor posee un restaurante y representa a otros dueños de negocios en su calle.“Tuvimos algunos incidentes de robo en una tienda, pero también nos robaron algunas bolsas. Algunos comentarios dirigidos a ciertas personas no fueron muy agradables. Pero por el momento, las cosas parecen estar bastante tranquilas ", dijo.
     
    Florin explica que, para él, ayudar a los gitanos a integrarse es una verdadera vocación. A veces se esfuerza por convencerlos de que renuncien a sus formas tradicionales. Este mediador encuentra que los gitanos tradicionales no quieren cambiar su mentalidad ni dejar de mendigar. A veces tiene que pedir a las madres que acuden a él rogándole por mejorar su situación que le dé la oportunidad de enviar a sus hijos a la escuela para educarles.Pero Florín insiste en que su trabajo está empezando a dar frutos. Quizás este modelo de emplear un mediador sea la mejor manera de ayudar a las personas gitanas a integrarse con sus comunidades locales.
     
    Audrey Tilve, de Euronews, habló con Corinne Torrekens, experta en integración de minorías étnicas de la Université Libre de Bruxelles, para preguntarle cómo puede Europa abordar este problema.
     
    Fuente: Euronews
     
    Mundo gitano - Gypsy Word
  • EUROPA: La educación en la comunidad Rroma, la clave de la integración

    La educación en el la comunidad Rroma, la clave de la integración

    Una escuela en Eslovaquia fomenta el aprendizaje de la lengua Rromaní y su historia como pueblo

     

    Eslovaquia - 08/07/2013

     

                 “En nuestra escuela la integración y la inclusión ocurren todos los días. Una forma de integración es incorporar la lengua romaní como herramienta de trabajo en las escuelas", dijo la profesora de inglés Jana Luptakova.
     
    Monica Pinna, de Euronews, informa: "Eslovaquia es uno de los países con mayor población Rroma de Europa. Representan alrededor del ocho por ciento de la población. En este país su expectativa de vida es 15 años inferior a la media nacional. Sólo el 28 por ciento de los niños asisten a la escuela secundaria y alrededor del 20 por ciento de los hombres romaníes tienen empleo ".
     
    Fuimos al ghetto de Moldava nad Bodvou, a unos 25 kilómetros al suroeste de Košice y en este lugar las familias sobreviven con los beneficios del gobierno. De las 750 personas que viven aquí, 420 son niños, y con un gasto de media de 22€ por niño/a.
     
    Algunos residentes viven en casas con agua y electricidad y pagan alquiler al gobierno pero el resto de la población Rroma vive en chozas ilegales sin agua, sin electricidad y sin sistema de alcantarillado. Y la población de Moldava no es una excepción.
     
    La última encuesta sobre la comunidad romaní se remonta a 2004 con la que se enumeró más de 100 “asentamientos segregados” sólo en la región de Košice (koshisay). Las cifras a nivel nacional casi se triplicaron. En Moldava nad Bodvou, los niños tienen que caminar unos dos kilómetros para llegar a la escuela más cercana y a pesar de la distancia, la inscripción es alta ya que los beneficios sociales para las familias están determinados por la asistencia de sus hijos a la escuela.
     
    Los problemas con el sistema educativo eslovaco comienzan durante la educación preescolar. Michaela Csalova, del Centro para el Desarrollo Sostenible de Eslovaquia (ETP) -ENGL, dijo: "El problema es que no se fomenta la educación de los menores de etnia gitana en los jardines de infancia, donde podrían aprender hábitos básicos de higiene, disciplina y luego el primer grado en la escuela primaria". Sería mucho más fácil para ellos, pero no se aceptan en los jardines de infancia aquí en Moldava ". Por esta razón, el Centro para el Desarrollo Sostenible, ETP, ha organizado clases preescolares para integrar a los niños romaníes en la escuela primaria. Estas clases son cruciales para su desarrollo, ya que un gran porcentaje de menores se está ubicando en escuelas especiales para discapacitados mentales, o en clases para todos los romaníes. Esta situación crea una profunda desventaja, según los expertos y los padres.
     
    "Los niños romaníes no tienen las mismas oportunidades que los niños no romaníes porque les cuesta ir a la escuela. Es difícil para ellos hablar, leer y escribir en eslovaco. Pero también los padres romaníes deberían hacer un esfuerzo para alentar a los niños a seguir estudiando ”, dijo la madre Alžběta Dudyová.
     
    La periodista de Euronews, Monica Pinna, dijo: “Un proyecto en 2008 mostró que la integración es posible. Los alumnos de una escuela de Kremnica lo viven todos los días ”. Kremnica, en el corazón de Eslovaquia, tiene aproximadamente 300 residentes romaníes sobre una población de 5,200 personas. Aquí, la escuela secundaria privada Zefyrin Jiménez Malla está abierta a niños romaníes y no romaníes y está especializada en preparar a los estudiantes marginados para la educación académica. La profesora de inglés Jana Luptakova afirmó que en esta escuela, los niños, romaníes y no romaníes se educan en idioma eslovaco, inglés y también en romaní. La historia del pueblo Rroma también es objeto de estudio y ​​creo que este es el camino adecuado para la integración y estos hechos son característicos de esta escuela. A pesar del hecho de ser una profesora Rromaní, nunca antes había hecho este trabajo.
     
    Para algunos de los estudiantes de quinto año, una clase mixta es una experiencia totalmente nueva. Uno de los alumnos, Nicola Pokošová, de diecisiete años, ha pasado todos sus años escolares anteriores en una escuela única de menores Rroma por lo que el cambio no fue fácil. Ella dijo: “Al principio había algunas miradas que me hacían sentir rara y tuve que integrarme. Pensé que me habían rechazado, pero no era cierto. Ellos (los no romaníes) son normales y nos hicimos amigos ”.
     
    Esta escuela ofrece a los niños un lugar para aprender y jugar. Las actividades después de la escuela incluyen arte y música; se les anima a desarrollar sus talentos personales. Los estudiantes tienen oportunidades e igual acceso a una educación de calidad. La Directora de la escuela, Jana Tomova, dijo: “Nuestro objetivo es educar a los niños gitanos en la educación integral, porque, por lo general, los niños romaníes se ubican en escuelas especiales donde sólo pueden obtener el equivalente a cuatro años de educación en nueve años. Lo que no es económicamente viable ”.
     
    Mejorar la situación de los romaníes se ha convertido en una prioridad social y económica para toda Europa. La integración de los niños y jóvenes gitanos ocupó un lugar destacado en la agenda durante la última Plataforma Europea para la Inclusión de los Gitanos el junio pasado. La Comisión Europea publicó un "informe de progreso" que impulsó a los Estados miembros a implementar sus planes nacionales de integración de los romaníes.
     
    La coordinación nacional y europea es clave para resolver un problema complejo según Jàn Hero, el ex jefe de Zefyrin Jiménez Malla que ahora está trabajando en un proyecto de integración romaní para el gobierno eslovaco. Afirmó que para resolver el problema de la educación se han de abordar más esferas como la vivienda, el empleo y la salud donde existen barreras  que limitan el desarrollo adecuado de la educación y estas barreras provienen de la familia, de la comunidad romaní y de la sociedad".
     
    Fuente: Euronews    
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